La
Ducati Hypermotard nació con una idea atrevida: unir la agilidad extrema de una supermotard con la potencia y el carácter deportivo de una Ducati. El concepto se presentó por primera vez en
2005, sorprendiendo al mundo del motociclismo con una propuesta que rompía todos los esquemas de la época. Su diseño minimalista, su postura de pilotaje agresiva y su filosofía centrada en la diversión la convirtieron rápidamente en un modelo de culto.
En 2007 llegó la primera versión de producción, manteniendo intacto ese ADN descarado que la caracterizaba: una moto ligera, reactiva y pensada para moverse con total libertad. Las generaciones posteriores fueron evolucionando en tecnología, electrónica y refinamiento, pero siempre conservando la esencia original: una moto que no pide permiso para divertir.
Con la llegada de las versiones SP, la familia Hypermotard dio un salto hacia el rendimiento más extremo. Las suspensiones Öhlins, las llantas Marchesini y una puesta a punto más firme la acercaron a un comportamiento propio de circuito, pero sin perder su agilidad característica. Mención especial a la divertida y ágil
Hypermotard 698 Mono.
A día de hoy,
la Hypermotard sigue siendo una moto distinta a cualquier otra dentro de Ducati, sobre todo con la nueva
Ducati Hypermotard V2: visceral, expresiva y con un estilo único. Una moto que se ha mantenido fiel a su propósito desde el primer boceto: ofrecer sensaciones puras, sin concesiones y con un carácter que solo Ducati sabe transmitir.