Uno de esos viajes que todo motorista debería hacer al menos una vez: grandes puertos alpinos, carreteras de montaña inolvidables, la magia de la Toscana y el cierre perfecto en la costa de Liguria. Un road trip circular de muchos quilates para disfrutar de Europa sobre dos ruedas.
Nota: esta página recupera un viaje real ya realizado y lo muestra como inspiración para preparar una ruta similar por tu cuenta.
Si te gustan los grandes viajes en moto por carretera, pocas combinaciones resultan tan completas como esta. Los Alpes ofrecen puertos míticos, altura, curvas y sensación de gran travesía. La Toscana aporta el contrapunto perfecto: carreteras secundarias con encanto, pueblos medievales, colinas, viñedos y una forma distinta de disfrutar de la moto.
“Puertos alpinos, Stelvio, Futa, Chianti, Pisa, Lucca, Liguria y regreso a Niza. Un viaje para guardar muchos años.”
*Kilometrajes aproximados según trazado final y desvíos de cada jornada.
Porque reúne dos viajes en uno. Primero, la intensidad de los Alpes: puertos enlazados, asfalto de montaña, cambios de altitud y algunos de los escenarios más míticos de Europa para cualquier motorista. Después, la parte italiana se vuelve más sensorial: menos épica alpina y más placer de rodar entre colinas, pueblos, viñedos y carreteras llenas de historia.
Esa transición convierte la ruta en algo muy completo. No es solo una acumulación de kilómetros: es un viaje que va cambiando de tono, de paisaje y de forma de conducir a medida que avanza.
Este tipo de viaje encaja muy bien para quien busca una aventura por libre, bien planificada y con mucha carretera de calidad. No hace falta salir de Europa ni complicarse con logística exótica para vivir una ruta realmente memorable.
Con una moto cómoda, buen equipaje y ganas de rodar, es una de esas rutas que mezclan conducción, turismo, gastronomía y paisaje de una forma muy difícil de igualar.
En un viaje así, el descanso también forma parte de la experiencia. Las noches pasan por entornos muy distintos: Costa Azul, puertos alpinos, pueblos suizos, Stelvio, Bolonia, Siena o Liguria. Eso hace que el viaje siga cambiando incluso cuando te bajas de la moto.
Punto de salida y regreso, práctico para arrancar la ruta desde la Costa Azul.
Ambiente alpino puro tras la primera gran jornada de puertos de montaña.
Paradas de montaña con el encanto del interior suizo y la sensación de gran travesía.
Una de las noches con más aura motera de todo el viaje, en pleno entorno del paso.
El viaje entra en Italia profunda con paradas urbanas y toscanas de mucho carácter.
Final mediterráneo, perfecto para cerrar el círculo antes del regreso a Niza.
Para un viaje de este estilo, con puertos de montaña, muchas horas de conducción y varios días seguidos de ruta, lo ideal es una Ducati cómoda, estable y muy viajera.
Muy equilibrada para una ruta así: ágil en puertos, cómoda en etapas largas y con un enfoque perfecto para disfrutar de curvas y viaje a la vez.
La opción más rutera para afrontar grandes distancias con confort, electrónica avanzada y mucha solvencia en todo tipo de carreteras de montaña.
Si no dispones de moto para el viaje, en Ducati Madrid Rent puedes alquilar modelos pensados para grandes rutas por carretera como esta.